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La Hispania VisigodaDate: 2015-10-07; view: 583. Hispania romana (206 a. C. - siglo V) Después de que Roma hubiera derrotado por completo a Cartago, también invadió sus colonias en España, terminando por conquistar la península casi por completo. Así aparece en la historia la provincia de Hispania, que llegó a formar parte del imperio romano adquiriendo gran importancia dentro del mismo, incluso dos emperadores romanos Trajano y Adriano nacieron en ella, en la provincia de Sevilla. España absorbe por completo la cultura romana y adopta su lengua. Numerosas ciudades romanas en la Península Iberica son prueba del esplendor que el pais vivió en esas fechas. En el 406 los vándalos, suevos, y alanos invadieron el imperio romano. En el 409 cruzaron los pirineos para invadir la Península Ibérica. Luego, tras la conquista de Toulouse por los francos y la pérdida de gran parte de sus territorios en Francia, trasladaron la capital del reino visigodo a Toledo. Se asentaron mayoritariamente por la zona de la Meseta Norte de Castilla, en el centro de la cuenca del río Duero, empezando a crear pequeños núcleos rurales fuera de las grandes urbes romanas. En estos núcleos agrarios se tiende al autoconsumo y se empieza a crear una sociedad pre-feudal. Estas comunidades godas convivían con las comunidades hispano-romanas, pero eran independientes y cada cual tenía sus propias leyes. Con el paso del tiempo tenderían a mezclarse mediante matrimonios mixtos y la unificación de sus leyes. En cuanto a la religión, los visigodos seguían el arrianismo, y la mayoría de la población de hispano-romanos, era católica. La conversión al catolicismo del rey godo Recaredo en el año 587 favorecería a la plena integración entre las comunidades godas y las hispano-romanas. La España Musulmana y la Reconquista El dominio de los visigodos duró hasta el año 711, cuando un ejército musulmán, con unos 50.000 soldados, cruzó el estrecho de Gibraltar y venció al ejército visigodo en la batalla de Guadalete, cerca de Cádiz. Rodrigo, el último rey godo, fue derrotado y en unos cuatro años terminarían los musulmanes por dominar casi toda la península, convirtiéndose ésta en un emirato, o provincia del imperio musulmán, llamada Al-Andalus. Los s. VIII y XI, significarían un creciente poderío musulmán, a pesar de que se forman núcleos de resistencia al Norte de la península. Los territorios conquistados se van arabizando y se independizan políticamente del imperio norte-africano. En el s. X Abderramán III convierte Al-Andalus en califato independiente, con independencia religiosa, siendo una época de gran prosperidad cultural, gracias a las innovaciones en las ciencias y en las letras y la especial atención que dedicaron al desarrollo de las ciudades. Las ciudades más importantes fueron Valencia, Zaragoza, Sevilla y Córdoba, la cual llegó a ser en el s. X centro cultural de la época y la mayor ciudad de Europa Occidental, contando con 500.000 habitantes. Sin embargo la decadencia llegó en el s.XI, cuando comenzaron las pugnas entre las distintas familias reales musulmanas y el califato se desmembró en un mosaico de pequeños reinos taifas. El movimiento de Reconquista se hizo cada vez más fuerte, la primera derrota la tendrían los musulmanes en Covadonga, Asturias, de mano del Rey Pelayo en el año 722. A partir de aquí, sobre todo tras la decadencia de los reinos musulmanes, se sucedieron las victorias de los reinos del Norte que fueron avanzando hacia el sur hasta dominar por completo la península. En el s. XIV los musulmanes españoles sólo poseían el reino de Granada, que mantuvieron hasta finales del s. XV, cuando los Reyes Católicos lo incorporaron a la corona de Castilla. Los Reyes Católicos El matrimonio entre Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, (los Reyes Católicos), en 1469, herederos de los dos reinos más importantes del Norte, cambió definitivamente el polo de la Reconquista. Así, tras la última derrota en 1.492 en que Granada se incorpora a España, se inicia un nuevo capítulo en la historia: La Unificación de todo el territorio español bajo una única corona y una única religión, la católica. En esta decisión de recristianización aparece uno de los capítulos más negros de la historia española, se decide la expulsión de los judíos o musulmanes que no quisieran convertirse al catolicismo y nace la Inquisición. El mismo año de la toma de Granada, Cristóbal Colon llega por primera vez a América con sus naves. A ello le seguiría la carrera expansionista para la conquista de las tierras americanas, a las que posteriormente otros países como Portugal, Francia e Inglaterra se le unirían. Toneladas de plata y oro se trajeron del nuevo continente, y España se convierte en una de las naciones más poderosas del mundo. Las dinastías de los Habsburgo y de los Borbones Tras la muerte de Isabel la Católica, en 1504, su hija Juana, casada con Felipe, hijo del rey de Austria y emperador del Sacro imperio Romano-Germánico, le sucede en el trono. Con ello se fusionan ambos reinados, creándose un gran imperio. Sin embargo Felipe al que llamaron el hermoso, muere muy joven y a Juana se le incapacitó por loca. Su hijo Carlos I heredaría el imperio. Pero en su madurez decide retirarse a la vida religiosa recluyéndose, en 1.556 en el Monasterio de Yuste, con ello el imperio se desmembró dividiéndose entre los miembros de la familia Habsburgo, la familia española y la austriaca. España siguió prosperando bajo la dinastía Habsburgo gracias al comercio con las colonias americanas, pero al mismo tiempo sostuvo guerras contra Francia, Holanda e Inglaterra, culminando con la desastrosa derrota de la "Armada Invencible" en 1.588. Cuando el último rey de la dinastía de los Habsburgo murió sin descendencia, Felipe de Borbón, sobrino del rey de Francia, Luís XIV, le sucedió en el trono. Como consecuencia de la Revolución Francesa, España declaró la guerra a la nueva república, pero fue derrotada. Napoleón tomó el poder y envió sus tropas contra España en 1808, imponiendo a su hermano José en el trono. Los españoles mantuvieron una Guerra de Independencia que duraría 5 años. Tras la derrota definitiva de Napoleón enWaterloo, en 1815, Fernando VII vuelve al trono de España y comienza un sistema de rígido absolutismo. Como consecuencia de la designación como heredera de su hija Isabel II, mediante la derogación de la Ley Sálicaque impedía la sucesión real de mujeres, su hermano Carlos se revela contra ello iniciándose la Guerra de los Siete Años. La recesión económica y la inestabilidad política fueron lógicas consecuencias tras la guerra, y España perdió sus colonias de ultramar, con la excepción de Puerto Rico, Cuba y Filipinas. La revolución de 1868 obligó a Isabel II a renunciar al trono. Se convocaron Cortes Constituyentes que se pronunciaron por el régimen monárquico y se ofrece la corona a Amadeo de Saboya, hijo del rey de Italia. Su breve reinado dio paso a la proclamación de la I República, que tampoco gozó de larga vida, con el Golpe de Estado delGeneral Pavía que disolvió el Parlamento. Con ello se proclama rey a Alfonso XII, hijo de Isabel II. En 1885 murió Alfonso XII y se encargó la regencia a su viuda Maria Cristina de Austria, hasta la mayoría de edad de su hijo Alfonso XIII. La rebelión en 1895 de Cuba en pro de la independencia, decide a los Estados Unidos a declarar la guerra a España. Con su derrota, España perdió sus últimas colonias en ultramar.
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