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El malestar de las provincias


Date: 2015-10-07; view: 499.


Podemos entender algo del malestar que las provincias sienten hacia el gobierno provisional de Castilla, que solo responde a los intereses de la elite limeña. Hay otras demandas que habrán en torno a los reclamos de las provincias se han levantado contra el gobierno, estos reclamos, según las fuentes estudiadas giran en torno al liberalismo y sus desmedidos excesos, como lo catalogan ellos. Constantemente asumen una posición crítica hacia el intento centralista de Lima.

No debería ser una novedad estas constantes rebeliones contra la capital, ya Paul Gootenberg nos hablaba de los intentos secesionistas del sur[2], la racionalidad con que se maneja la zona norte del Perú, también es distinta, la única zona que esta impactada por el trauma de la independencia es Lima y sus alrededores quienes si sienten el impacto negativo, mientras tanto el sur peruano es contrario a los intereses de Lima, y plantea un librecambismo que afectaba notoriamente a Lima y el norte del país. Las luchas caudillistas no es más el intento de intentar imponer el dominio de Lima, pero esta fracasa por sus falencias financieras, incluso parte de las elites regionales tratan de defender sus autonomías y logran obtener concesiones producto de estas luchas caudillistas.

Cecilia Méndez en el artículo: “Tradiciones liberales en los andes o la ciudadanía por las armas: campesinos y militares en la formación del Estado peruano[3]” nos comenta sobre como las elites indígenas de las áreas rurales, ella estudia el caso de Huanta, en donde aprecia como esta región ha conseguido una participación en las luchas, a cambio de ciertas concesiones (Méndez 2005:128-129). Esta situación no debería ser ajena al resto del país, pues en las luchas interminables de los primeros años de la republica, los caudillos reclutaban sus tropas de las regiones y áreas rurales, donde se destaca la fuerza de los indígenas y donde sus líderes logran, junto al mundo rural, la ruralización del poder, es allí donde las regiones juegan sus propias agendas e intereses.

La situación se altera con la autonomía financiera de Lima, gracias al guano y puede ejecutar su agenda, del cual el libertador Ramón Castilla será un agente que realizara esta política de control, es entonces cuando la lógica de las autonomías provinciales empieza a ser atacado por la gestión de Castilla y sus agentes, de allí que se entienda el malestar de las provincias, y como se expresa en la prensa; las políticas liberales servirán como un ariete para imponer el control de la capital sobre ellas.

Cuando se den los constantes manifiestos a favor de la rebelión de Vivanco se apuntara a señalar su manifiesto deseo de romper con Lima y el gobierno, por ejemplo en uno de los periódicos de la época, que se distribuía en la ciudad de Arequipa y sus alrededores, se lanzaran manifiestos con respecto a su levantamiento, uno de los que quiero destacar es el del pueblo de Moquegua: “…la heroica ciudad de Moquegua siempre consecuente y constante en sus principios liberales, jamás consentirá que se perpetué la corrupción y el despotismo, a la par de los pueblos ilustrados y libres, ha espresado con su voz de trueno que la inmoral y destructora dictadura del general Castilla, no pesara mas entre los patriotas y denodados moqueguanos. Apenas resonó por sus puertas el grito patriótico lanzado desde el impertubable Misti, fue para ellos la trompeta nacional que les avisaba, era llegado la hora de echar por tierra un gobierno intruso y corruptor de la moral patriótica, militar y religiosa, depredador de los caudales públicos para derramarlos en los tableros nocturnos y en orgias escandalosas y prostituidor descarado de todo principio tanto en el manejo de interno de la nación, como ante los extranjeros…”[4] a lo largo de este discurso enunciado, se adjetiviza al gobierno de Castilla con la decadencia de los valores morales del país, se busca desligitimar su posición de gobernante, el discurso tendrá un éxito en la región sur del país, que es la que no se siente a gusto con la dinámica de control por parte del gobierno, y para poder tener esa legitimidad se recurre a las tradiciones, es un choque también notorio entre la modernidad del siglo XIX, contra los valores tradicionales conservadores de las provincias, en la cual una serie de departamentos tomaran partido por uno u otro bando. Incluso en la prensa que está desarrollándose en Arequipa, hay una idea dominante, que es la de defender los ideales de la religión [5]. Es de destacar el caso de los arequipeños quienes tomaran partido por Vivanco, que están comprometidos con la causa del caudillo y califican al presidente Ramón Castilla como traidor, además de enemigo de la libertad, la religión del Perú. Hay todo un compromiso de los arequipeños con la rebelión, ya que ellos rechazan que siguen las ambiciones de Vivanco, rechazan la inmoralidad del gobierno, la corrupción del gabinete de Castilla, la constante violación de las garantías, denuncian también que el gobierno provisional desprecia a los pueblos del interior, y de esta manera tratan de generar un discurso interesante contra los intereses del gobierno de Castilla[6], de esta manera la ciudad de Arequipa, se convertirá en la abanderada de la lucha contra Lima, era la ciudad revolucionaria, pues tiene una honda presencia en la vida republicana del país.

No debemos tampoco olvidarnos de la coyuntura económica, en donde hay quejas de los arequipeños con respecto a la ley que permite la importación libre de harina y trigo, se denuncia que esto puede herir de muerte a la producción agrícola, es una cuestión de vida o muerte para los departamentos del sur[7], por tanto otra razón para entender este levantamiento de la región de Arequipa.

Cuando se desarrolle a rebelión de Vivanco, la circunstancias serán peor todavía, los perjuicios en sentido económico, como se describió líneas atrás, será dramatico; se denuncia como el comercio se vio afectado por la asonada, debido a la expolición por ambos bandos, situación que afecta terriblemente a la agricultura, que es asfixiada por los constantes tasas tributarias. La situación llega a ser critica por el clima, ya que las lluvias arreciaron contra los valles de Vitor y Majes, ocasionando terribles daños a las poblaciones aledañas.[8]

El gobierno reaccionara enérgicamente, la idea de la construcción desde el centro es evidente, cuando desde Lima, la Convención Nacional de carácter eminentemente liberal, empezara a dar sus manifiesto, en donde fustiga las provincias de haberse levantado contra el gobierno, y se recalca su posición de disidentes, y por tanto se debían de darles de baja[9], se decide emprender una fuerte campaña contra los rebeldes vivanquistas, que en su mayor parte son las provincias del sur que se han alzado contra el gobierno, la respuesta debe ser rápida y contundente, ya que es una obligación del gobierno abatir a los enemigos del pueblo y para ello debían valerse de todo tipo de recursos, como queda indicado en un artículo del Comercio[10], es decir se debe prohibir toda comunicación con los barcos rebeldes, para privárseles de provisiones para de esta manera reducirlos y obligarlos a la rendición.

La prensa del gobierno responderá enérgicamente contra las acusaciones de los revolucionarios vivanquistas acusaran de que los arequipeños son movidos por las ambiciones de dos individuos ambiciosos, y quieren presentar una imagen denigrante del país, una nación que esta abatida por la corrupción y el caos, como una manera de demostrar que la situación, no es tal como se nos presenta, se presenta una relación de provincias que están apoyando al gobierno, encontramos por tanto a favor del gobierno a: Lima, Callao, Chancay, Canta, Huarochirí, Yauyos, Cañete, Ica, Trujillo, Jaén, Pataz, Cajamarca, Huamachuco, Lambayeque, Chiclayo, Chachapoyas, Maynas, Huaraz, Santa, Conchucos, Huari, Pasco, Jauja, Huánuco, Cajatambo, Huamalies, Angaraes, Castrovirreyna, Cangallo, Lucanas, Parinacochas, Cuzco, Anta, Aymaraes, Calca, Canas, Canchis, Chumbivilcas, Cotabambas, Paruro, Paucartambo, Chispicanchi, Urubamba, Puno, Huancane, Chucuito, Lampa, Azángaro, Carabaya, Camaná, Caylloma, Tacna, Arica, Moquegua, Tarapacá, Huancavelica, Tayacaja y Andahuaylas. Por el lado de Vivanco y los rebeldes solo se encuentran la mentada Arequipa, Piura, Chota, Ayacucho, Huanta, Condesuyos y la Unión. Daría la impresión que solo unas pocas provincias siguieron a Vivanco.[11] Llegan a tildar de turbulenta a la provincia de Arequipa, es la fuente de desgracia del Perú, es una ciudad aciaga, se trata ante todo de descalificarla como región, pues en la construcción del Estado centralizado, Arequipa será una férrea opositora al proyecto del gobierno castillista.

Del total de 66 provincias que en esa época conformaban la nación, 59 son fieles al gobierno provisional y a la convención, mientras un pequeño número de 7 provincias siguen la locura de Vivanco. Pero estos resultados que nos presentan los articulistas del gobierno hay que tomarlos con bastante cuidado, puesto que van a realizarse combates intensos a lo largo del territorio nacional, como el caso de Moquegua que se pronuncia contra el gobierno y lo combate, en la prensa del gobierno se hacer creer que esta por el gobierno. Situación que es remarcada también por los defensores de la rebelión, quienes acusaran de desinformación sobre esta situación de las provincias, pues señalan, que aparte de la mencionada Moquegua, también están en armas contra el gobierno provisional de Castilla y contra la Convención, las provincias de Ica, asimismo en Cuzco se están desarrollando levantamientos contra el gobierno.

La apreciación sobre los enfrentamientos a lo largo del territorio nacional es insoslayable, en Huaraz que supuestamente le es fiel al gobierno, también se está desangrando por el conflicto interno, denuncian que las demás provincias no se han podido pronunciar, debido al terror que imponen las armas del gobierno. En Ayacucho apreciamos que se formo una sociedad progresista constitucional, que se proclama también contra el gobierno, además hay periódicos locales que atizan el conflicto con el gobierno. Pero la situación más problemática se aprecia en Huanta, en donde la rebelión llega a tener caracteres dramáticos, la fuerza y brutalidad del gobierno hicieron que varias provincias del sur, como Cangallo, Parinacochas Angaraes y en Cuzco, que estaban aparentemente con el gobierno, se plieguen a la rebelión de Vivanco.

Por tanto el panorama que se presenta en esta rebelión de Vivanco contra las fuerzas del gobierno, es ver también como, las fuerzas regionales buscan una consolidación de su autonomía ante el centralismo total de Lima (Contreras 2000:8-9)[12] pero terminaron fracasando, los recursos de Lima, la falta de articulación entre las regiones para desafiar al gobierno se hizo evidente, especialmente en la región sur, donde Arequipa, cabeza de la insurrección no logro movilizar a la totalidad de las provincias, por ejemplo Tacna y Arica no se pliegan a la rebelión, y Moquegua busca su propia agenda dentro de la rebelión(Sobrevilla 2005:208)[13].

Mientras en el norte del país, la situación seria distinta, a pesar de que Piura se manifiesta por el regenerador las campañas no serán tan violentas como en el sur, a pesar de esto las campañas de las fuerzas del gobierno, contra la región fueron esforzadas y permitió controlar la región. Esta situación es una demostración de descontento hacia el gobierno, en las comunicaciones que envían los prefectos, nos comentan sobre los vaivenes y expediciones que se realizan para enfrentarse a las fuerzas rebeldes. Volviendo al caso de Piura, el alzamiento no tiene al parecer el cariz ideológico que sigue en el sur, más bien apunta a una situación de ajuste cuentas y descontento hacia el supremo gobierno, ya que se habla que la insurrección de Piura tiene que ver más con que el gobierno no ha hecho caso de las reclamaciones de la región, ante esta circunstancias una serie de personajes inescrupuloso, según la prensa del gobierno, se han aprovechado de la situación. Uno de los indicios que hay para creer en esta postura es ver que en el pronunciamiento de Piura, no se hace mención hacia el desconocimiento de la Constitución de 1856, ni siquiera de desacatamiento a la autoridad de la Convención Nacional de 1855[14].

En la región de Lambayeque, también secunda el alzamiento de Piura, es decir apoyan la causa del general Vivanco, pero las circunstancias que atraviesa la región, hicieron que no hubieran autoridades, llevando a una confusión momentánea, que finalmente concluirá durante los primeros días de enero, cuando la fuerzas vivanquistas de la región marche hacia Piura para unirse con sus correligionarios. Quedando de esta manera la región algo tranquilizada.

En la ciudad de Trujillo la rebelión también tendrá cierta acogida, cuando el regenerador Vivanco desembarque y ocupe la ciudad con una pequeña división militar de seiscientos hombres, las tropas del gobierno abandonaran la ciudad y marcharan hacia Cajamarca, ocasionando un repudio de parte de algunas personas de la ciudad[15], a pesar de que luego las fuerzas de Castilla lograron recuperar la ciudad, es muy sintomático que varias ciudades del norte acataran el llamado de Vivanco.

Cerca de Lima, el norte chico, también se verá envuelta por los combates y manifestaciones contra el gobierno de Castilla, el subprefecto de Chancay informa que se han realizado combates entre ambas facciones, con el pueblo como fríos espectadores de tan terrible acontecimiento. Desde inicios de 1857, la localidad de Chancay se sublevo, pero como se informa en la prensa, no hay un líder que los organiza. Cuando llegaron las fuerzas del gobierno se desencadeno una represión sobre el pueblo.

Conclusión

A manera de una rápida conclusión he querido presentar en este pequeño ensayo, esa dicotomía provincias con el estado central, que está representado por Lima; donde a pesar del poder que intenta desplegar el gobierno de Castilla y los siguientes gobernantes, las provincias se mostraran levantiscas contra el centro y buscaran cuando tengan la ocasión en sublevarse, pero no lograron estos tener el debido éxito. No lograron cuajar las autonomías, debido a la afluencias de recursos financieros a Lima, producto del guano, las provincias fueron reducidas a ser meros clientes del los gobiernos y se les condenara y relegara a largo de la segunda mitad del siglo XIX, donde el éxito de Lima y su construcción del Estado Nación tendrá un relativo triunfo, sobre las fuerzas centrifugas de las provincias, quienes se tendrán que articular en torno al discurso homogeneizador de Lima. Muchas de las provincias no tendrán un discurso que justificar su insurrección contra Lima, como en uno de las manifiestos, el de Piura, también el de Ancash, se rebelan por la tiranía que ejercen sobre ellos los respectivos prefectos, ni siquiera aluden su descontento contra el liberalismo de la Convención Nacional y de la Constitución de 1856, allí uno puede asumir que la carga ideológica que tienen estos alzamientos en algunas regiones, no lo hay, es como presenciar rebeliones de antiguo régimen, en donde el lema era que muera el mal gobierno y solo se contentan con esta postura, de allí que la rebelión de las provincias contra el centralismo que estaba construyendo Lima, termine en un fracaso.

Otra cuestión que es interesante apreciar es como a lo largo de las publicaciones que van dar durante la rebelión, a lo largo del territorio enfrentado, sea a favor o en contra del gobierno, hay todo un intento por formar y construir toda una opinión pública, la prensa escrita, a la cual tienen acceso ambos grupos enfrentados, desarrollan una serie de conceptos políticos, que nos permiten darnos cuenta, que en ambos bandos hay un concientización de construir un Estado moderno, de acuerdo con las concepciones del siglo XIX. Así como también hay una demostración de los sentimientos que intentan exponer los distintos escritos que van a circular, hay una idealización de cada grupo, así como ridiculizar al adversario. Sin lugar a duda, hay un público ávido por tratar de leer estos escritos, de allí que los diferentes escritores argumenten adecuadamente para poder influenciar sobre las capas notables de cada provincia, pues es hacia ellos que apuntan los diferentes escritos, y son los que determinaran el rumbo de los levantamientos a lo largo de las principales espacios públicos del país.

Fuentes utilizadas.

Periódicos:

El Comercio, 1857 (Lima).

El Constitucional, 1858(Lima).

El regenerador, 1856 (Arequipa).

 

Bibliografía:

Ballón Lozada, Héctor. 1987. Las ideas sociopolíticas en Arequipa 1540 – 1900. Arequipa. PubliUnsa.

Basadre, Jorge. 2005. Historia de la Republica. Lima, vol. 4, El comercio.

Contreras, Carlos. 2000. Centralismo y descentralismo en la historia del Perú independiente. Osaka: JCAS-IEP, no. 4

 

Méndez, Cecilia. 2005. Tradiciones liberales en los andes o la ciudadanía por las armas: campesinos y militares en la formación del Estado peruano. En La mirada esquiva reflexiones históricas sobre al interacción del estado y la ciudadanía en los andes siglo XIX, 125 -153. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

 

Gotenberg, Paul. 1997. Caudillos y comerciantes la formación económica del estado peruano 1820-1830. Cuzco: Centro de estudios regionales andinos Bartolomé de las Casas.

Habermas, Jurgen. 1982. Historia y critica de la opinión pública. Barcelona, editorial Gili S.A.

 

Sobrevilla, Natalia. 2005. Conflicto regional, guano y poder. En Mas allá de la dominación y la resistencia estudios de historia peruana, siglos XVI-XX, 181-209. Lima: IEP.

 

Valdivia, Juan Gualberto. 1956. Las Revoluciones de Arequipa. Arequipa, Editorial El Deber, S.A.

 

 


[1] El Constitucional, miércoles 19 de mayo de 1858, ¿Cuál es la verdadera política que exige nuestra situación actual? En ese artículo anónimo se critica sobre el impacto negativo sobre la eliminación de la contribución indígena.

[2] Paul Gotenberg. Caudillos y comerciantes la formación económica del Estado Peruano 1820 – 1860. (Cuzco: Centro de Estudios Regionales Andinos “Bartolomé de Las Casas”, 1997)

[3] El articulo se ubica en: Marta Irurozqui Victoriano (Ed). La mirada esquiva reflexiones históricas sobre la interacción del Estado y la ciudadanía en los Andes (Bolivia, Ecuador y Perú), siglo XIX. (Madrid: Consejo de investigaciones científicas, 2005). Méndez lo denomina como una ruralización del poder político, que fue un proceso que abarco toda América Latina.

[4] El Regenerador extraordinario, Arequipa, Jueves 6 de noviembre de 1856.

[5] Héctor Ballon nos comenta en su texto que había dos periódicos por aquellos años: “La Voz del Creyente“ de 1847, y “Arequipa Católica” de 1854.

[6] El Pueblos de Arequipa a la Convención Nacional, El Comercio, 13 de enero de 1857.

[7] A los Arequipeños, El Comercio, 7 de enero de 1857. Se acusa en este articulo que esta ley solo favorece a los chilenos y a los norteamericanos.

[8] Sub-acapite de Carta, El Comercio, 12 de febrero de 1857. Firmado de Arequipa, con fecha del 6 de febreo de ese año.

[9] Pronunciamiento de la Convención Nacional, Lima 1ro de enero de 1857, se recalca bastante la condición de haber renunciado a la felicidad y al progreso, ideas características del liberalismo de esos años.

[10] Atentados de la rebelión, Lima 8 de enero de 1857. Se recalca los ataques de la flota vivanquista, a los lugares que no secundan su rebelión, como su incursión en Huacho.

[11] Revolución, Un extranjero. El comercio 29 de Enero de 1857

[12] Carlos Contreras. Centralismo y descentralismo en la historia del Perú independiente. (Osaka: JCAS/IEP series, 2000) 8-9. En estas páginas el autor describe como el centralismo, fiscal gracias al guano permitió debilitar a los caciques locales, de esta manera las regiones perdieron su capacidad de independencia y fortalecimiento.

[13] Natalia Sobrevilla Perea. “Conflicto regional, guano y poder”, en Mas alla de la dominación y la resistencia estudios de historia, siglos XVI-XX. Editores Paulo Drinot y Leo Garofalo (Lima:IEP, 2005), 208.

[14] Noticias desde el norte, Piura Enero 5 de 1856. En otro publicación del 21 de enero, hecha en Paita, vuelve a reiterarse la circunstancias que posibilitaron la rebelión en Piura: “…los pueblos jamás se revolucionan contra un buen gobierno. Si el que ha de suceder al general Castilla es bueno, como debe esperarse, tendremos paz y ventura, y veremos alejarse de entre nosotros la discordia…”

[15] Correspondencia publicada en El comercio, correspondiente del 7 de febrero de 1857, se denuncia: “…No amigo mío: imperdonable es el error del viejo general, pues cuando con muy pocos tiros habíamos tenido la gloria de deshacer completamente a Vivanco, ahora no podremos conseguirlo sino a costa de mucha sangre y sacrificios…”


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